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sábado, 21 de marzo de 2015

Volver a trabajar: Tips para continuar amamantando.

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Nuestra cultura fue cambiando. Hace algunos años las mujeres no formaban parte del mercado laboral, su trabajo estaba en la casa con sus hijos. Hoy en día, las mujeres hemos ganado diferentes espacios, logrando ser excelentes profesionales y técnicas. En contrapartida, hemos cedido el lugar en el hogar. Las mamás actuales están fuera de su casa cerca de nueve horas diarias, y algunas hasta más tiempo. La gran interrogante es cómo congeniar el trabajo y su estrés agregado, con la vida doméstica y la crianza de nuestros bebés.
La lactancia no es un tema menor. Las mamás y papás queremos lo mejor para nuestros hijos, y está científicamente comprobado que la leche materna es el mejor alimento para su desarrollo físico, mental y emocional. Por esta razón, a pesar de tener largas jornadas de trabajo fuera de nuestra casa, podemos buscar formas para extender la lactancia el mayor tiempo posible. A continuación propongo algunas ideas que puedan ser de utilidad.

Recolectar frascos de vidrio desde el embarazo
Este es el primer consejo que doy en los talleres de parto. Hay cosas que podemos prever desde el embarazo, y ahorrarnos dificultades a futuro. La conservación y almacenamiento son una clave fundamental para extender la correcta lactancia materna a la hora de reintegrarse al trabajo. Es mejor no esperar a último momento para ver dónde guardar la leche extraída. Los expertos en el tema recomiendan utilizar frascos de vidrio con tapa de plástico. Estos no son tan fáciles de conseguir, sobre todo si vamos a utilizar varios al mismo tiempo.
Es importante considerar su tamaño. Para los freezer estándar, los frascos grandes van a ocupar mucho lugar. A la hora de descongelar, es conveniente sacar la leche que se vaya a utilizar en el momento. Si descongelamos más de la cuenta, ésta hay que utilizarla en las siguientes horas, sino hay que descartarla. Por estas razones, lo ideal son tamaños pequeños o medianos, donde se puedan congelar cerca de 100 ml.

Comenzar a extraerse leche luego de volver del hospital
A los 5 días promedio de nacido el bebé, se produce una “bajada” fisiológica de la leche. Esto significa que la glándula mamaría producirá mucha leche sin que la mamá tenga que estimularse demasiado. Por lo general, las mujeres notan esta “bajada” porque sus mamas aumentan considerablemente de tamaño, y sientes los pechos tensos y cargados de leche. En este período se produce más leche de la que el bebé precisa. Luego de volver a la casa del hospital, y cuando la primer adaptación se haya logrado, es conveniente aprovechar que el cuerpo esta produciendo leche en gran cantidad para comenzar a conservarla. Sin tomar esto como un “deber” más, ni que sea una actividad estresante, cuando la mamá encuentre un tiempo para extraerse, resulta útil para comenzar a conservar. Notará que la extracción será con relativa facilidad.
Con el correr del tiempo, la producción de leche disminuirá ajustándose a la demanda del bebé, por lo que si la mamá no se acostumbró a la extracción, le puede resultar más difícil si tiene que congeniarlo con el comienzo del trabajo.

Mantener buenas prácticas de higiene y almacenamiento
Tanto en el hogar, como en el trabajo, se deben mantener prácticas de higiene a la hora de extraer y manipular la leche materna. El procedimiento básico es el lavado de manos y uñas. En caso de utilizar un aparato para la extracción es importante informarse sobre su correcta higiene. Algunos aparatos tienen pequeñas piezas que hay que aprender cómo se mantienen limpios.
El pecho y la areola no deben lavarse especialmente, la ducha diaria es suficiente. En la zona de la areola existen unas glándulas pequeñas que se encargan de la lubricación, y segregan factores antimicrobianos. Por esta razón es importante no pasar alcohol en gel ni jabón directo en esa zona.
La leche de un mismo día se puede guardar en el mismo recipiente. Puede suceder que una mamá no se extraiga grandes cantidades de leche en cada intento, pero puede guardar lo que consiga sacar cada vez, hasta obtener un recipiente. Siempre teniendo la precaución que no haya más de 24 horas de diferencia en la extracción de la misma
Respecto a la conservación, según la Norma Nacional de Lactancia Materna (2009) las referencias en nuestro país son las siguientes: A temperatura ambiente (25°C), las cualidades de la leche se mantendrán aceptables en un promedio máximo de 8 horas. En la heladera, se podrá conservar durante 48 horas, teniendo la precaución de colocarla en el fondo de la heladera. En un congelador (heladera de una sola puerta), se podrá mantener durante 14 días, mientras que en el freezer  será entre 3 y 6 meses (3 meses feezer de heladera, 6 meses en el fondo de freezer horizontal).
Para descongelar la leche, puede realizarse a baño maría, o bajo el chorro caliente de la canilla. También se puede descongelar gradualmente, colocando el recipiente con leche en la heladera unas cuantas horas previas al consumo. Lo importante es nunca usar fuego directo ni microondas, ya que se desnaturalizan las proteínas.
Se debe recordar que:
·         La leche descongelada debe ser consumida dentro de las primeras 24 horas.
·         No debe congelarse nuevamente
·         Se debe agitar para homogeneizar la grasa y la temperatura


Negocia en tu trabajo para tener un lugar apropiado para la extracción de leche. Anímate a conversar tu situación y buscar la mejor solución para todos los involucrados.

La licencia maternal  que establece la ley N.° 19.161 brinda 14 semanas de licencia, dependiendo del estado de salud de la mamá serán las semanas que el médico determina que debe tomarse previo al parto. Una vez que la mamá se reintegra al trabajo, tiene el beneficio de trabajar “medio horario”. En casos especiales se puede realizar un trámite en INAU que extienda el plazo del mismo.

Sin embargo, más allá de estos derechos que debemos exigir que se cumplan, en mi experiencia, cuando la mujer plantea su situación personal, y el deseo de extender la lactancia, en muchos lugares de trabajo se busca la forma de apoyarla. Por ejemplo, el saber que un bebé amamantado se enferma menos, impulsa a que los encargados prefieran que la mujer encuentre la forma de continuar con la lactancia, al posible futuro ausentismo laboral. Asimismo, una mujer feliz en su puerperio, es una empleada más eficiente. Estos son algunos de los argumentos que podemos manejar como mamás a la hora de presentar nuestro caso. El animarnos a negociar y conversar puede llevarnos a gratas sorpresas. No con ánimo de complicar el trabajo, sino de congeniar de la mejor forma posible, ambas situaciones. He conocido mamás a las que se les ha permitido entrar unos minutos más tarde para poder amamantar a su hijo tranquila en la mañana. Asimismo, empresas que han buscado la forma de generar lugares propicios para la extracción de leche. Solo se requiere una silla y un espacio privado, en donde la mujer no sea molestada. Si todas las mujeres nos animamos a plantear nuestras necesidades respecto a la lactancia, cada vez será más común y más fácil para las futuras mamás.

Aprovechar la licencia maternal para disfrutar, estar con el bebé y estimular la producción de leche materna.
El éxito en la lactancia no depende únicamente del aspecto biológico. Una mujer puede tener todos los factores orgánicos para producir leche adecuadamente, y sin embargo no lograr una lactancia exclusiva ni exitosa. El aspecto emocional y el social cumplen un rol muy importante al respecto. Cuando la mamá disfruta del momento, y comparte todo el tiempo posible con su bebé, facilita a las hormonas encargadas de la producción y la eyección de la leche materna. No siempre resulta simple disfrutar del postparto. Se han escrito varios artículos y libros al respecto. Una mujer acostumbrada a estar en actividad 12 horas en el día, con un importante nivel de estrés, puede resultarle extraño estar todo el día con un bebé y tener que bajar sus revoluciones al ritmo de un recién nacido. Concientizarse que la licencia es un tiempo acotado, que el bebé necesita de nuestra presencia, nuestros mimos y de la leche materna, ayudará a vivirlo con tranquilidad y disfrutando cada momento.


Claudia López
Licenciada en Psicología
Consultora de Lactancia Materna Internacional (IBCLC)
Educadora de Parto Lamaze (LCCE)
www.nacemama.com


viernes, 26 de agosto de 2011

Agosto: Mes de la Lactancia Materna. MITOS FRECUENTES

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Lactancia Materna: Dificultades frecuentes y cómo superarlas.

La Semana Internacional de la Lactancia Materna se celebra del 1 al 7 de Agosto. En la misma participan más de 170 países de todo el mundo. El lema de este año es: “¡Comunícate! Lactancia Materna una experiencia 3D”.
Este año celebramos los esfuerzos colectivos alrededor del mundo para proteger, apoyar y promover la lactancia materna. ¿Por qué hablar de lactancia materna si están aumentando las tasas globales de lactancia materna exclusiva? ¿No es la lactancia un proceso normal y fisiológico? Pues sí. Pero solo lograremos mantener estos índices, si todos los involucrados nos comprometemos a promover los beneficios de la lactancia materna, y a informar de forma responsable sobre los perjuicios de la leche artificial.

Los papás y las mamás son los principales protagonistas en esta historia. Tomamos muy naturalmente la preparación para el parto. Casi todas las mamás participan de los talleres prenatales, y generalmente son acompañadas por sus parejas. Pero pocas veces son conscientes de que el momento del parto dura solo unas horas, y luego del nacimiento comienza un viaje mucho más largo: la crianza. Aquí aparecen nuevos desafíos, entre ellos la lactancia. Por lo general el taller de lactancia está al final de los talleres de parto, y es asombroso como muchas veces los papás y mamás faltan a este taller, o participan con poco interés.
La información y la prevención son la clave para una lactancia exitosa. Papás empoderados, que pueden tomar decisiones con conciencia, van a comunicar su experiencia a sus pares, siendo los principales promovedores de la lactancia materna.

En ciertas ocasiones aparecen ciertos obstáculos que limitan la lactancia materna, y hacen que finalice mucho antes de lo esperable. La OMS, como la Sociedad de Pediatría del Uruguay recomiendan amamantar exclusivamente hasta los 6 meses, y luego junto al alimento sólido, hasta los dos años. Mencionaremos las razones que las mamás describen como más frecuentes para destetar antes de tiempo, y cómo superarlas:

“Porque mi leche es mala y no engorda”
La idea de que la leche pueda ser de mala calidad y que por esa razón el bebé no este engordando, es una de las principales razones de destete temprano. Lo curioso es que es un mito totalmente FALSO! La leche de cada madre está especialmente diseñada para ese bebé. Una mujer no tiene la misma leche para un hijo que para el otro. Es un alimento “vivo”, va cambiando de acuerdo a las necesidades del momento. No es la misma, la leche que una madre va a producir para un bebé prematuro, que para un recién nacido a término, que para un bebé de 3 meses u otro de un año. La leche cambia a lo largo del día, como también a lo largo de una mamada. Aquí lo principal es la confianza y la información. La mamá y el papá deben conocer la importancia que tiene la leche materna para el desarrollo de su hijo, y confiar que es el mejor alimento que le puedan proporcionar. Pueden haber múltiples razones por las que el bebé no engorde, y ninguna de ellas es la leche materna. Aquí es muy importante que un profesional especializado en lactancia pueda corroborar la técnica que se utiliza, evaluar si el acople es correcto y si la postura es adecuada. Si la técnica es incorrecta, puede llevar a una baja transferencia de leche, lo que hace que el bebé no engorde.

“Porque tengo poca leche, no produzco suficiente leche”.
Esta dificultad es una percepción que encontramos con frecuencia en las mamás que consultan. Sin embargo, muchas veces es una percepción y no una realidad. Manejamos como regla que “todo lo que entra tiene que salir”. Si el bebé moja suficientes pañales y sube correctamente de peso, entonces la producción de leche es la adecuada. Una vez que la leche “baja”, al tercer o cuarto día postparto, el bebé mojará cerca de 6 pañales desechables. Si esto no sucede, y los papás notan que el bebé no moja tantos pañales, es conveniente consultar con el pediatra. En caso de que haya una baja producción real, se puede remediar. La glándula mamaria, como cualquier glándula, va a producir de acuerdo a la estimulación que reciba. Para aumentar la cantidad de leche que produce, la mamá debe procurar estimular con mayor frecuencia, ya sea extrayéndose con ordeñador, o amamantando más seguido. Por ejemplo, a la hora de haber amamantado a su bebé, puede intentar extraerse leche. Si realiza esto cuatro a cinco veces por día, durante tres o cuatro días, con seguridad aumentará su producción.
Asimismo, las mamás deben recordar que la congestión mamaria sucede estos primeros días postparto, y luego no sentirán sus mamas tan tensas como en este momento. Algunas mujeres creen que, al no sentir congestión, entonces ya no tienen tanta leche. Esto no es así, las mamas comienzan a regular su producción, y la mayor parte de la leche se produce en el momento que el bebé toma.

“Porque tengo grietas”
Las grietas son lastimaduras que se pueden producir en el pezón, y siempre son debido a un acople incorrecto. Cuando los pezones se tornan rosados y sensibles, es el primer indicio de que se está por producir una grieta. Es sumamente importante que la mamá consulte en este momento, ya que de no corregir la técnica, se producirá la grieta. Algunas profesionales que no están correctamente informados, indican a la madre alternar el pecho directo con la mema. Esta no sería la solución más indicada, ya que ofrecerle una mamadera a un bebé de forma prematura puede ocasionar complicaciones mayores, y no es la solución al problema. Al comprender que la grieta se ocasiona por la técnica que se utiliza, entonces al corregir la misma, la grieta se cura, y el dolor disminuye notablemente. A modo de resumen, una técnica correcta implica que el bebé se acople con su boca bien abierta (formando un ángulo obtuso), con sus labios para “afuera” (se le llama “boca de pescado”). Asimismo, su cuerpo debe estar firmemente sostenido y alineado, sin que se le toque la cabeza. Lo sostenemos desde la nuca a lo largo de la espalda.

“Porque estoy muy cansada, me agota amamantar, me es más fácil darle una mamadera”
Es cierto que el puerperio es un momento de la vida donde el cuerpo se pone a prueba. La mamá viene de 9 meses de embarazo, seguramente descansando mal o poco en las últimas semanas. Luego transita por el trabajo de parto y parto, para finalmente intentar recuperarse en el puerperio. Pero las primeras semanas suelen ser cansadoras, con pocas horas de sueño seguidas, intentando acomodarse al nuevo ritmo familiar. No en vano se dice que la “naturaleza es sabia”, porque al amamantar, el cuerpo de la mujer libera ciertas hormonas que inducen al sueño, y aumentan la sensación de satisfacción. Estas le facilitarán el descanso, la recuperación y colaboran en la construcción del vínculo con el bebé. Es decir, que la idea de que la lactancia cansa más, es un mito, el amamantar está diseñado para ayudar a la mujer en su nueva tarea. Lo que algunas veces sucede es que, cuando la técnica no es correcta, la mujer experimenta situaciones frustrantes, como pueden ser las grietas, el rechazo del pezón, entre otras. Pero éstas se pueden prevenir o corregir con el correcto asesoramiento.
Más aún, la leche materna es el alimento ideal para el desarrollo del bebé. La leche artificial pretende copiar la fórmula de la naturaleza, pero esta copia es imposible de lograr, ya que como hemos mencionado anteriormente, la leche materna se va transformando y ajustando a las necesidades propias del infante.
La leche artificial es a base de leche de vaca, sus proteínas al ser agentes extraños para el cuerpo del bebé, pueden generar sensibilidad y hacerlo propenso a las alergias, entre otras múltiples consecuencias. Por esto, es importante que los padres tenga presente que la leche de fórmula solo se debe dar al niño con indicación médica. A ningún padre se le ocurriría darle un antibiótico a su bebé porque simplemente “le parece que lo necesita”. Con la leche de complemento sucede lo mismo.

Existen múltiples razones por las que se desteta antes de tiempo a un bebé, es decir, que por dificultades, una mamá deja de amamantar antes de los 6 meses. Muchas veces estas dificultades son obstáculos que se pueden prevenir o superar con información y el apoyo del entorno.
En el presente mes de Agosto celebramos la semana internacional de la lactancia materna. Es una excelente oportunidad para compartir con los papás y mamás la importancia que tiene la misma para el desarrollo neurológico, físico y psicológico del bebé. Invitamos a que todas las mamás y papás que hayan apostado por la lactancia, que compartan su experiencia con otros padres, que cuenten como superaron sus dificultades, que recursos conocieron y que beneficios descubrieron. Vamos a comunicarnos, y hacer de la lactancia una experiencia 3D.

sábado, 9 de enero de 2010

Las primeras horas del bebé

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Hay pocas cosas tan emocionantes como escuchar por primera vez el llanto de nuestro bebé. Luego de 9 meses de espera, nos encontramos con este pequeño ser, que rara vez es igual al que nos imaginábamos. Comienza entonces un período de reconocimiento, una etapa de adaptación, en la cual, las primeras horas de vida son de gran importancia.

El bebé dentro del útero se encuentra en lo que se denomina “Estado de Nirvana”, este es un estado óptimo, en donde todas sus necesidades están satisfechas. No siente frío, ya que el líquido amniótico regula la temperatura. No siente hambre, a través del cordón umbilical recibe todos los nutrientes necesarios. La luz y los ruidos son filtrados, recibiendo estímulos moderados.
Generalmente, cerca de las 40 semanas, comienza el trabajo de parto. El bebé, ya próximo a nacer, siente las contracciones como un abrazo, un masaje firme que lo impulsa a pasar por el canal de parto. Este no es un trabajo menor, la naturaleza tiene sus métodos, y tras varios minutos, contracciones y pujos, el bebé nacerá.
El aire entra por sus pulmones y el bebé llora por primera vez. Es aquí donde comienza un mundo nuevo, sensaciones que nunca antes había sentido. Luces, voces, ruidos y también dolor. El personal de salud realizará ciertos procedimientos de rutina en el bebé, estos son necesarios para asegurar su salud y evitar futuras complicaciones.

Luego de esta larga travesía, el bebé es colocado en los brazos de su madre. Generalmente, al escuchar su voz, el bebé deja de llorar, mantiene sus ojos bien abiertos como intentando reconocerla. Si es colocado en su pecho, por sus propios medios intentará prenderse. Se denomina este primer período como “Estado de alerta tranquila”. El bebé observará todo a su alrededor, recibiendo los nuevos estímulos. Es un momento de reconocimiento, de encontrarse con la cara de aquella voz que él escuchaba desde la panza. Es curioso que, en este momento, su vista tiene un alcance de 20 a 30 cm, esta es la distancia del pecho al rostro de la madre.

Comenzando la lactancia.
Este período es ideal para que comience la lactancia materna. La euforia del nacimiento produce en la madre ciertas hormonas que favorecen la producción de leche. Asimismo, el contacto físico con el bebé (tocarlo, olerlo) ayudan y estimulan en el establecimiento de la lactancia.
Se recomienda que el bebé sea colocado en el pecho dentro de los primeros 30 minutos de vida, los que corresponden a este “Estado de alerta tranquila”.
Al inicio, la mamá producirá calostro, es una sustancia de color amarillento, un poco más densa que la leche que producirá en el futuro. Es una fuente importante de vitaminas e inmunidad. La mamá puede pensar que no está produciendo nada, ya que el calostro sale en poca cantidad. Si el bebé es colocado a pecho a demanda (cada vez que lo pida, o que la mamá sienta que ella necesita), nos aseguramos que obtendrá todos los nutrientes necesarios. De la misma manera, la estimulación de la succión del bebé favorece la “bajada de la leche”, que sucederá unas horas luego del parto.

Más allá de los beneficios sobre la lactancia, el contacto físico en las primeras horas de vida es fundamental, tanto para la madre como para el bebé. Si pensamos en los mamíferos, al momento de nacer, todos permanecen junto a su madre, es la única forma de sobrevivir. En la mayoría, buscan de inmediato el pecho, y se mantienen a su lado la mayor parte del tiempo. Sería interesante cuestionarnos porque nosotros, la raza humana, muchas veces intentamos alejar a los bebés, los dejamos en sus cunas o en la nursery. Como cualquier mamífero, el bebé se sentirá seguro si está cerca de su mamá. Forma parte de nuestro instinto de supervivencia. En nuestros antepasados primitivos, si el niño no estaba junto a su madre, corría peligro de ser devorado por depredadores. Actualmente, cuando un bebé nace, no sabe que se encuentra en la seguridad de un sanatorio, y que hay otros adultos que lo cuidan.
En respuesta a esta necesidad, surgieron en el ámbito hospitalario, maternidades que ofrecen internaciones conjunta, en donde el bebé permanece en la misma habitación que la mamá.
Algunos centros aún mantienen nurseries, en donde los bebés pasan la noche, pero esta medida debería utilizarse solo en casos de extrema necesidad.

Cuando el primer encuentro se retrasa
Si el nacimiento ocurre por cesárea, este primer contacto de la mamá con el bebé se verá retrasado. Aquí es importante el tipo de anestesia que fue necesario utilizar. Uno de los beneficios de la anestesia raquídea se encuentra en el tiempo de recuperación. Como la mamá no es dormida completamente, podrá estar más pronto en la habitación junto a su bebé. Y a pesar de que fue anestesiada para el dolor, sus sentidos no se encuentran mayormente afectados. La anestesia general tiene la contra de llevar mayor tiempo de recuperación, y algunas mamás manifiestan cierta dificultad en el comienzo de la lactancia.
Otro elemento de gran importancia, en caso de que la mamá y el bebé precisen estar separados, es la presencia de otros referentes afectivos significativos. Como la madre no podrá estar de inmediato con su bebé, en sus primeros minutos de vida será acompañado por otras personas. Escuchar voces conocidas y ser recibido con afecto, mitigará la falta de su mamá.

De todas formas, recordemos la plasticidad del cerebro humano, lo que le permite irse adaptando a las situaciones, construyendo nuevas conexiones neuronales. Esto nos indica que nada es determinante, y aunque las primeras horas del bebé son muy importantes, siempre existe la oportunidad de reparar. Aquella mamá que no haya podido estar de inmediato con su bebé, seguramente encuentre, de forma natural, la manera de vincularse positivamente con su bebé en el futuro, recuperando los momentos perdidos.

Comienza un nuevo vínculo
Desde que el bebé se encuentra en la panza de su madre, existe una relación entre ambos, un vínculo que se está construyendo, el cual se basa principalmente en la fantasía. Sin embargo, en el momento del nacimiento se hará tangible, es cuando nos encontramos “cara a cara” con el bebé real.
La forma en que sus padres y otras personas significativas (abuelos, tíos), se relacionen con el bebé, constituirá lo que se denomina apego. Es decir, el bebé aprenderá a vinculares de acuerdo a como se vinculen con él.
Las primeras horas de vida son muy importantes en la constitución del apego, indicarán cómo comienzan los primeros vínculos. Un bebé que es recibido con alegría, que es mimado, tocado, que se le habla y se da significado a sus necesidades, aprenderá a relacionarse de esta manera. Sin embrago, un bebé que no es atendido, que no es calmado ante el dolor, y que solo se le cubren las necesidades biológicas, desarrollará defensas emocionales, que en un futuro, puede constituir alguna dificultad en el establecimiento de vínculos.

En conclusión, el bebé pasa de estar cómodamente en la panza de su madre, a un mundo lleno de estímulos y sensaciones nuevas. Buscará instintivamente el olor y el calor del regazo de su mamá. Allí encontrará el alimento, y saciará sus necesidades emocionales de sentirse seguro y querido. El establecimiento de este primer vínculo, será modelo para las futuras relaciones. Mimar al bebé, tocarlo, hablarle, atenderlo cuando llora y calmarlo ante el dolor, son todos elementos fundamentales, que no cuestan nada, pero valen mucho.

martes, 24 de noviembre de 2009

Video UNICEF en apoyo a la lactancia materna

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lunes, 16 de noviembre de 2009

Milk's Up!™ El signo universal para apoyar la lactancia materna

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Han diseñado un simbolo de apoyo a las mamás que amamantan en público! Bueno para difundir

sábado, 24 de octubre de 2009

Lactancia: claves del éxito

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Por alguna razón, tenemos la idea de que aquello que es costoso económicamente debe de ser de buena calidad, o tener cualidades que ameriten su alto costo. Sin embargo, la naturaleza nos asombra en este aspecto. Existen varios laboratorios que se han esmerado, a lo largo de los últimos años, para crear una fórmula lo más similar posible a la leche materna. La ciencia va avanzando y se va perfeccionando, pero resulta imposible crear un alimento tan único y de inmejorable calidad, como lo es la leche materna. Y lo curioso es que es gratis.

Cada mujer produce la leche justa y necesaria para el hijo/a al que está dirigida. El embarazo prepara el cuerpo de la madre para que continúe nutriendo al recién nacido, como lo hacía dentro del útero. Algunas personas dicen que la leche materna sería la continuación del cordón umbilical, en el sentido del cuidado y protección que reciben los bebés a través del mismo. Ofrece una alimentación y nutrición equilibradas; es la primer “vacuna” que recibe el niño, ya que los anticuerpos de la leche materna le protegen del contagio de muchas enfermedades (infecciones respiratorias, de oído y urinarias) y fortalecen sus defensas; y como si fuera poco, el efecto se prolonga después de terminar la lactancia.

Se sabe que la leche que una mujer produce varía de acuerdo al hijo a la cual está dirigida. Pero además, varía de acuerdo a la edad que tenga el mismo, así como también varía a lo largo del día, y en una misma mamada. La leche que sale al comienzo de la mamada contiene más agua, y la que sale al final de la misma tiene mayor contenido graso.
También nos encontramos con una leche diferente cuando el bebé es Recién Nacido (donde es su único nutriente), que cuando tiene 6 meses (donde comienza a requerir otro tipo de alimentación complementaria).

Con todas estas características y versatilidad de la leche materna, resulta entendible el por qué ha sido difícil producir artificialmente una fórmula exactamente igual.
Asimismo, a pesar de que sus beneficios son conocidos por gran parte de la población, es llamativo que actualmente solo el 28% de los bebés uruguayos sean alimentados con leche materna de forma exclusiva, durante los primeros seis meses de vida (como indica la última Encuesta Nacional de Lactancia Materna).

Es que amamantar puede ser más complejo de lo que parece. No todas las mujeres se enfrentan a su recién nacido con la información suficiente para tener una lactancia exitosa. A algunas les puede resultar simple, mientras que para otras puede ser una tarea ardua, al punto de abandonar la lactancia.

Podemos entender esta realidad si pensamos en que la lactancia materna tiene 3 grandes pilares que la sostienen: el aspecto biológico, el social y el emocional.

Desde el punto de vista biológico, a no ser por patologías no comunes, todas las mujeres estaríamos capacitadas para amamantar. En situaciones físicas normales, todas las madres producimos leche que se ajusta a las necesidades de nuestros bebés. Es un mito lo que ciertas veces escuchamos: “mi leche no es buena”. Por el contrario, la leche materna no sólo tiene los nutrientes indicados para el bebé, sino que también le aporta la inmunización de la madre, lo cual lo protege de las enfermedades del entorno.

Asimismo, puede suceder que nos parezca que el bebé se quede con hambre. Inmediatamente surgen los comentarios: “no tengo leche”, o “se me está yendo la leche”. Ante esta situación, por lo general, se recurre a la mamadera. Pero la idea de que una mujer amamantando se queda sin leche constituye otro mito. La lactancia materna se rige por la ley de “mayor estimulación = mayor producción”. Cuando el bebé mama a demanda, él mismo va a regular la cantidad y la regularidad con la que toma. El pecho simplemente va a producir aquello que la succión del bebé le indica que produzca.

Es importante entender el concepto de amamantar a demanda. Hace varios años se descartó el mito de que los bebés debían mamar diez minutos de cada pecho, cada 3 horas. La declaración Conjunta OMS/UNICEF (1989) y la Sociedad Uruguaya De Pediatría indican la importancia de fomentar la Lactancia Materna a libre demanda. Recordemos que la leche materna tiene mayor contenido de agua al principio, y con mayor contenido graso al final de la mamada (de un mismo seno). Cuando el bebé toma a demanda, él mismo va a regular la cantidad de leche que toma. Si lo quitamos de la mama a los diez minutos, puede que no alcance a tomar la leche con mayor grasa del final. Hay bebés que toman 5 minutos de un pecho y quedan satisfechos, mientras hay otros que pueden estar media hora en un mismo pecho. Esto es variable de bebé a bebé, y también en un mismo niño puede ir cambiando a lo largo del tiempo.

Igualmente, puede suceder que aparezcan grietas o ciertos dolores durante el amamantamiento. Pero esto se debe a una incorrecta colocación. Es importante que el bebé ocupe con su boca la mayor parte de la aureola, y que no agarre solo el pezón.
Además su cuerpo debe estar bien enfrentado al cuerpo de su mamá, en la posición clásica denominada “panza contra panza”.

Por otro lado, tenemos el aspecto social de la lactancia materna. Esto refiere a aquellas cosas del entorno que fomentan o interfieren en el amamantamiento. Por ejemplo, las leyes sociales que amparan a la mujer que amamanta. Entre ellas se destacan:
- Ley N° 16.104, que rige la licencia de trece semanas por maternidad en empleadas públicas, y la Ley N° 15084 que refiere a las empleadas privadas.
- El Decreto 1/6/54 indica dos descansos de media hora, cuando la mujer está amamantando, durante un lapso fijado por el Instituto Nacional del Menor a través de sus servicios médicos.
Las mujeres que trabajan se encuentran con la realidad de tener que volver a sus tareas a los dos meses y medio de haber nacido el bebé. Esta realidad social dificulta el sostenimiento de la lactancia materna exclusiva, ya que por lo general son jornadas de más de 4 horas. Para aquellas mujeres que desean continuar amamantando, se recomienda que no pasen más de 3-4 horas sin extraerse leche. Recordemos que a mayor estimulación, mayor producción, por lo que si una madre pasa demasiadas horas sin extraerse leche, su cuerpo va a reaccionar produciendo menos.

Otro elemento que refiere al aspecto social, es que en nuestra cultura, no se acostumbra a amamantar abiertamente. Tenemos un índice bajo de amamantamiento exclusivo, y por nuestra idiosincrasia, a muchas mujeres les da pudor desnudar su pecho en público. También podemos encontrar personas a las que les resulte grosero ver a una mujer amamantar. Esto no es menor, porque se supone que la lactancia materna es algo natural, que debería transmitirse de generación en generación. Pero cuando de niñas no vemos a nuestras madres, tías, vecinas amamantar; de adultas no sabemos cómo hacerlo. Es común ver a una niña jugar con un bebé de juguete y su mamadera; pero difícilmente vemos a una niña jugando a amamantar.

Finalmente, en lo que entiendo es el aspecto más importante de la lactancia materna, encontramos el área emocional. Amamantar es una decisión. Por más que nuestro cuerpo produzca leche, por más que tengamos un entorno extremadamente favorecedor, si la mujer no desea amamantar a su bebé, eventualmente la lactancia se detiene. Amamantar implica voluntad. Quien tiene la capacidad de hacerlo es la mujer. La pareja, o la familia puede colaborar cambiando al bebé, consolándolo y muchas otras tareas, pero quien debe ESTAR cada hora y media, dos, tres horas ofreciendo su pecho, es la mujer. El primer mes puede resultar difícil. Todos se están acomodando a la llegada del nuevo integrante. También el cuerpo de la mujer se está ajustando para producir la cantidad de leche que el bebé requiere. Es un juego de demanda-producción que tiene que aceitarse. En el correr de los meses va resultando más simple.

También aquí se ponen en juego elementos de la historia personal de la mujer. El área emocional no siempre es entendible desde lo racional; muchas veces es difícil poner en palabras lo que la mujer siente. Aquella mujer que por cualquier razón no puede amamantar a su bebé, no debe de sentirse culpable. Hoy en día existen elementos que sustituyen la lactancia materna en caso de ser necesario, y si para una mujer el amamantar se convierte en una tortura, seguramente sea más beneficiosos, desde lo emocional, el poder dar una mamadera con mayor ternura y disfrute.
De todas formas, aquella mujer que desea amamantar, cuenta con una de las principales herramientas para lograr una la lactancia materna exitosa: la voluntad.

Es importante el apoyo que la mujer pueda recibir, ya sea del equipo de salud, como de personas capacitadas para ello. Asimismo de su familia, amigas, tías, pareja. Amamantar es un arte, que implica aprendizaje, tiempo y perseverancia.

En conclusión, la lactancia materna tiene múltiples beneficios: aporta los nutrientes justos y necesarios para el bebé, lo inmuniza contra las enfermedades del entorno y genera un vínculo especial con la madre. También existen dificultades que pueden obstaculizar esta tarea. Pero cuando la mujer siente cómo su propio cuerpo produce el alimento para su bebé, cuando ve cómo su hijo/a toma y cómo ayuda a su crecimiento y desarrollo. Es entonces, cuando todos los beneficios y dificultades de la lactancia materna pasan a un segundo plano, y la mujer se queda con la satisfacción de tener a su bebé en brazos, satisfecho por su propia leche.

Claudia López
Licenciada en Psicología

Más información:
La Liga de la Leche Internacional: http://www.llli.org

domingo, 30 de septiembre de 2007

Amamantar sí o no?

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Internet está sumamente “felchado” en lo que refiere a lactancia materna vs. Lactancia artificial.
Por esas cosas se me ocurrió hacer una búsqueda como si yo fuera una madre que no quiere amamantar, y para mi sorpresa, casi no encontré lugares en dónde discutir, conversar sobre este sentimiento que es tan válido como todos.

Como mamá y psicóloga quiero dejar algo en claro a todas las mamás que están por tener a sus bebés: AMAMANTAR NO ES NADA FÁCIL. Esas imágenes idílicas en donde la madre mira tiernamente a su bebé y éste mama placenteramente hasta quedar saciado y dormido, bueno, no siempre son ciertas. A veces pasa y es ALUCINANTE. Pero muchas otras veces duelen los pezones, se agrietan, la leche gotea, se ensucia la ropa, se hinchan las mamas y mil y una travesías.

Hay mujeres que le resulta más fácil el amamantar, es algo que fluye naturalmente. A otras le puede costar un poco más. Esto tiene varios factores que influyen, sobre todo el psicológico. Si una beba no fue amamantada , o hubo algún tipo de inconveniente en el vínculo madre-beba, seguramente cuando ésta sea madre presente alguna dificultad al tener que amamantar. Esto no es que sea una regla científicamente comprobada, pero basta con ver los cientos de casos clínicos donde esto se demuestra para saber que no es un invento.

De todas formas hoy quisiera dejar un párrafo de Winnicott, archiconocido pediatra y psicoanalista que teorizó al respecto con gran sabiduría:

Sin duda hay madres que tienen grandes problemas personales relacionados con sus conflictos internos y quizá con sus experiencias infantiles. A veces, estas cuestiones pueden superarse. Cuando una madre tiene dificultades para amamantar, no se debe intentar forzar una situación que en algún momento fracasará y que puede convertirse en un desastre. En consecuencia, constituye una muy mala práctica por parte de aquellos que están a cargo el tener una idea preconcebida de lo que una madre debería hacer respecto a la lactancia natural. Suele suceder que una madre deba dejar de amamantar tempranamente e introducir otro tipo de alimentación, y puede ser que tenga éxito con su segundo o tercer hijo y que se alegre de que haya sucedido en forma natural. Cuando no es posible amamantar a un BB, existen muchas otras formas de intimidad física que él puede compartir con su madre.”
(D. W. Winnicott. La lactancia natural como una forma de comunicación. En “Los bebés y sus madres.”Ed. Paidós. Bs.As. 1991)

En conclusión, personalmente apuesto, fomento y apoyo la lactancia materna. Pero no creo que los extremos de fanatismo sean saludables. Al igual que Winnicott, entiendo que es una experiencia que toda díada madre-bebé debe al menos intentar experimentar, pero si se ha tornado una tortura para cualquiera de ellos, quizás no este ofreciendo los beneficios psicológicos de los que tanto se habla. Los beneficios físicos son claros e indiscutibles, pero no entiendo que sea sano el forzar situaciones que no son placenteras.
*Fotos de Fotosearch.com
 

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